A pesar de su presencia continua en los foros de IT, DevOps continúa siendo un concepto difícil de entender para los responsables de negocio de las organizaciones. A muchos les cuesta ver el impacto positivo que esta metodología puede tener en los procesos empresariales e identificar su valor como palanca de innovación
Por Gabriel González Vargas, director de Innovación en Omega Peripherals
DevOps es una metodología de trabajo basada en la colaboración y la comunicación que persigue mejorar la eficiencia en el ciclo de vida del software, desde el desarrollo hasta el despliegue de los servicios implementados.
Este marco de trabajo tiene como objetivo acelerar la publicación de nuevas aplicaciones o revisión de nuevas funcionalidades, lo que permite entregar nuevos servicios lo antes posible aumentando las oportunidades de negocio. Los pilares de esta filosofía se basan en un marco de trabajo con comunicación fluida y continua entre el cliente y el equipo de desarrollo, y la colaboración, integración y transparencia entre los equipos de desarrollo (Dev) y los de operaciones tecnológicas (Ops).
La adopción de esta metodología mediante la implantación de herramientas DevOps en ámbitos como la integración continua, la automatización, la gestión de infraestructuras o la modernización de aplicaciones están aportando ya ventajas tangibles.
Los beneficios del uso de esta arquitectura también se extienden a algo tan crítico hoy en día como es la Inteligencia Artificial, ya que se ha detectado que su utilización por parte de los desarrolladores, en ocasiones, está generando código que no es seguro, lo que significa dejar agujeros de seguridad susceptibles de sufrir ciberataques. La incorporación en el proceso de herramientas de seguridad en diferentes puntos del ciclo de vida de desarrollo del software permite realizar análisis y monitorización continua del código para solucionar problemas y controlar las posibles vulnerabilidades tanto antes como después de su publicación.
Dónde utilizar la metodología DevOps
Una vez contextualizado el término DevOps, podemos pasar a destacar algunos de sus principales entornos de trabajo.
La primera aplicación que destacamos es en el marco CI/CD de integración continua y entrega continua, que es un método para distribuir las aplicaciones a los clientes con frecuencia mediante el uso de la automatización en las etapas de distribución y la implementación continuas. Se trata de una solución para los problemas que puede generar la integración del código nuevo para los equipos de desarrollo y de operaciones (también conocida como ‘el infierno de la integración’). Proporciona control y automatización de cada integración de cambios por parte del equipo de desarrollo en un repositorio de control de versiones.
DevOps también es muy relevante en los procesos de infraestructura como código para la automatización de procesos de aprovisionamiento de máquinas, instalación de actualizaciones y parches, verificación de estado o creación de entornos completos entre otros.
En la orquestación de soluciones y continuidad de negocio, permite gestionar el ciclo de vida de los contenedores de los servicios desplegados, así como el escalado y autoescalado, descubrimiento de servicios, balanceo de carga, los despliegues y rollbacks automáticos, etc.
Y, por supuesto, es decisiva en la modernización de aplicaciones, abordando cambios de aplicaciones monolíticas en un entorno antiguo y/o no seguro a contenerización, refactorización de frameworks o creación de capa de microservicios.
Ayuda para adoptar la metodología DevOps
Para las empresas es realmente complejo adentrarse solas en el mundo DevOps. Resulta, prácticamente, imprescindible apoyarse en profesionales formados y experimentados que actúen a modo de embajadores de DevOps. Se encargan de familiarizar a sus equipos con este marco de trabajo y a alinearlo con su estrategia corporativa para mejorar la planificación y la capacidad de generación de servicios apoyándose en la digitalización y la automatización.
A la hora de seleccionar el partner adecuado para desplegar la metodología DevOps, es importante comprobar que ofrece una hoja de ruta compuesta por cinco hitos básicos. En primer lugar debe ser capaz de detectar las necesidades, identificando los ámbitos de mejora. A continuación, tiene que abordar una adecuación tecnológica, es decir, llevar a cabo un exhaustivo análisis de las condiciones del entorno y el estado actual. Seguidamente, tendrá que valorar opciones, buscar la mejor solución para realizar el proyecto. Entonces, será el momento de realizar el proyecto de implantación, despliegue o migración, con seguimiento y comunicación continua. Finalmente, debe existir la posibilidad de ofrecer una continuidad en la administración de la solución mediante servicios de mantenimiento y soporte en caso necesario.
Arriba, en la foto, Gabriel González Vargas, director de Innovación en Omega Peripherals

