FortiGate 1200G con FortiSASE Outpost incorpora protección frente a amenazas impulsada por ASIC y capacidades SASE suministradas desde la nube a entornos controlados por el cliente
Fortinet®, líder mundial en ciberseguridad que impulsa la convergencia de las redes y la seguridad, ha anunciado la serie FortiGate 1200G, la nueva incorporación a la familia FortiGate G con FortiSASE Outpost, una solución que lleva los servicios de seguridad suministrados desde la nube a entornos controlados por el cliente. Al combinar protección frente a amenazas de alto rendimiento, conectividad moderna, seguridad de plataforma basada en hardware y capacidades de seguridad suministradas desde la nube, la solución ofrece a las organizaciones la flexibilidad necesaria para aplicar las políticas de seguridad allí donde tenga más sentido para el negocio. Ya sea en las instalaciones (on-premises), en el perímetro o en la nube, los equipos de seguridad pueden mantener una protección homogénea, un alto rendimiento y una gestión simplificada en entornos híbridos.
«La convergencia entre las tecnologías de firewall y SASE está dando lugar a un nuevo mercado de firewalls SASE diseñado para responder a la realidad del actual mundo híbrido», afirmó Ken Xie, fundador, presidente del Consejo de Administración y CEO de Fortinet. «Fortinet anticipó esta evolución al desarrollar FortiGate y FortiSASE sobre FortiOS e invertir en tecnología ASIC propia, capaz de ofrecer seguridad y rendimiento a gran escala desde el primer momento. FortiGate 1200G con capacidades de FortiSASE Outpost refuerza esta visión al combinar la aplicación local de políticas de seguridad con servicios de seguridad suministrados desde la nube para responder a las crecientes necesidades de soberanía de los datos, rendimiento e infraestructuras de IA de nuestros clientes».
Serie FortiGate 1200G: seguridad de alto rendimiento diseñada para infraestructuras de IA
A medida que la adopción de la inteligencia artificial, el aumento del tráfico cifrado y las infraestructuras híbridas transforman las redes empresariales, las organizaciones necesitan inspeccionar volúmenes de tráfico cada vez mayores sin generar cuellos de botella que afecten al rendimiento. Asimismo, requieren de la flexibilidad necesaria para decidir dónde se aplican las políticas de seguridad en función del rendimiento de las aplicaciones, la soberanía de los datos, los requisitos de cumplimiento normativo y las necesidades operativas.
Impulsada por la última arquitectura FortiASIC de Fortinet, la serie FortiGate 1200G acelera el procesamiento de redes y seguridad para ofrecer una protección predecible y de baja latencia en los exigentes entornos empresariales y de centros de datos. Su conectividad flexible de 10G, 25G y 100G ayuda a las organizaciones a modernizar sus infraestructuras, mientras que las protecciones basadas en hardware refuerzan la integridad y la resiliencia de la plataforma FortiGate 1200G.
Principales ventajas de FortiGate 1200G
• Mantener el máximo rendimiento de las aplicaciones: la inspección predecible de baja latencia impulsada por FortiASIC permite proteger el tráfico cifrado y las cargas de trabajo basadas en IA sin comprometer el rendimiento de las aplicaciones.
• Modernizar la infraestructura con capacidad de crecimiento: la conectividad flexible da soporte a entornos de campus, centros de datos e infraestructuras híbridas, al tiempo que proporciona margen para el crecimiento futuro impulsado por la inteligencia artificial.
• Incrementar la resiliencia operativa: las protecciones basadas en hardware, el almacenamiento seguro de credenciales y la redundancia integrada refuerzan la integridad de la plataforma y mejoran la continuidad del negocio.
• Reducir la complejidad operativa: FortiOS unifica las funciones de red y seguridad, permitiendo una gestión coherente de las políticas, tanto en los dispositivos físicos como en los servicios de seguridad suministrados desde la nube.
Cuando se configura como FortiSASE Outpost, FortiGate 1200G puede funcionar como un punto de presencia (POP) SASE local de alto rendimiento, ofreciendo a las organizaciones una opción adicional para decidir dónde realizar la inspección y la aplicación de las políticas de seguridad.
• El rendimiento en protección frente a amenazas se ha medido con las funciones de firewall, IPS, control de aplicaciones, protección frente a malware y registro (logging) habilitadas.
• Las cifras correspondientes a las soluciones de la competencia se basan en información disponible públicamente. Pueden existir variaciones en las metodologías de prueba y en las métricas de rendimiento utilizadas por los distintos fabricantes.
• Todos los valores de consumo energético se han obtenido de las fichas técnicas y guías de hardware publicadas por los fabricantes, tomando como referencia el consumo máximo de energía.
Los analistas del sector consideran que las arquitecturas convergentes de firewall y SASE son cada vez más importantes para las organizaciones que preparan sus redes para responder a las exigencias impulsadas por la inteligencia artificial.
«Las plataformas convergentes de SASE y firewall ofrecen la flexibilidad necesaria para adaptarse a arquitecturas de red dinámicas, aceleradas por la IA, en lugar de convertirse en parte de la deuda técnica del próximo año», afirma Pete Finalle, Research Manager de IDC. «Las organizaciones que evalúan estas plataformas únicamente en función de cómo se adaptan al entorno actual, en lugar de valorar su capacidad para responder a las necesidades del futuro, ya parten con desventaja».
FortiSASE Outpost: seguridad soberana desplegada en el perímetro
Cada vez más organizaciones necesitan la flexibilidad de decidir dónde realizar la inspección y la aplicación de las políticas de seguridad en función de sus necesidades de negocio, rendimiento, soberanía de los datos y cumplimiento normativo. El tráfico puede dirigirse a través de un punto de presencia (POP) SASE basado en la nube, mientras que el tráfico sensible o crítico por motivos de latencia puede procesarse localmente mediante FortiSASE Outpost, ejecutado sobre un dispositivo FortiGate dentro de un entorno controlado por el cliente.
Cuando se configura como FortiSASE Outpost, FortiGate funciona como un POP SASE local acelerado mediante ASIC, proporcionando inspección de seguridad, aplicación de políticas y control de acceso más cerca de los usuarios y de los datos. Las organizaciones pueden ubicar estratégicamente estos POP locales en zonas con una elevada concentración de usuarios donde no exista un POP en la nube cercano, contribuyendo así a reducir la latencia, preservar el rendimiento de las aplicaciones y disminuir los costes de ancho de banda.
Esta arquitectura diferenciada de Fortinet permite a las organizaciones utilizar POP gestionados por Fortinet, POP locales o una combinación de ambos. La interfaz de FortiSASE gestiona de forma centralizada la configuración, las políticas, la monitorización, las operaciones del ciclo de vida y las actualizaciones en ambos modelos de despliegue, manteniendo políticas homogéneas de Zero Trust, visibilidad y protección sin tratar el POP local como un entorno de seguridad independiente.
Las organizaciones también pueden mantener determinados flujos de tráfico, registros y procesos dentro de límites geográficos específicos o de infraestructuras privadas para cumplir con los requisitos regulatorios y reducir los costes de conectividad, sin modificar la experiencia del usuario final.
Proteger a todos los usuarios sin renunciar al rendimiento ni al control
Independientemente de dónde se aplique la seguridad, los usuarios disfrutan de una experiencia de acceso uniforme y las organizaciones mantienen políticas de seguridad comunes, visibilidad compartida y controles Zero Trust consistentes. Esto permite a los equipos de seguridad mantener determinados flujos de tráfico, procesos y registros dentro de límites geográficos, jurisdiccionales o de infraestructuras privadas concretas, sin necesidad de crear una arquitectura de seguridad independiente ni modificar la forma en que los usuarios acceden a las aplicaciones.
Esta flexibilidad de despliegue resulta especialmente importante en los entornos impulsados por la inteligencia artificial. Los agentes de IA, las aplicaciones y los dispositivos conectados generan volúmenes crecientes de tráfico este-oeste, que no siempre necesitan enrutarse hasta un POP en la nube y regresar posteriormente. Al utilizar FortiGate como un punto local de aplicación de políticas de alto rendimiento, las organizaciones pueden inspeccionar este tráfico más cerca del usuario, reduciendo la latencia, preservando el rendimiento de las aplicaciones y manteniendo el control sobre la información sensible.
Basados en FortiOS, FortiGate y FortiSASE comparten políticas, inteligencia frente a amenazas, contexto de seguridad y decisiones de Zero Trust entre los entornos locales y los suministrados desde la nube. Los FortiGuard AI-Powered Security Services proporcionan inteligencia en tiempo real y protección automatizada en ambos modelos de despliegue, mientras que FortiAI ayuda a los equipos de seguridad a investigar y responder a las amenazas con mayor rapidez sin aumentar la complejidad operativa.
Los analistas también señalan la necesidad de contar con arquitecturas que permitan a las organizaciones decidir dónde aplicar las políticas de seguridad sin fragmentar las políticas, las operaciones ni la experiencia del usuario.
«Las organizaciones no deberían tener que elegir entre la escalabilidad de la seguridad suministrada desde la nube y el rendimiento, el control o la soberanía que ofrece la aplicación local de las políticas de seguridad», afirma Will Townsend, Chief Analyst de LoneStar Advisory and Research. «La convergencia de ambos modelos está dando lugar a un nuevo e importante mercado de firewalls SASE. Fortinet se encuentra en una posición privilegiada para liderar esta evolución, permitiendo a sus clientes aplicar la seguridad mediante FortiSASE desde la nube o de forma local con FortiGate 1200G y FortiSASE Outpost, según las necesidades de su negocio, manteniendo al mismo tiempo políticas coherentes, visibilidad unificada y una experiencia de usuario consistente».
Arriba, en la foto, Ken Xie, fundador, presidente del Consejo de Administración y CEO de Fortinet / imagen cortesía de Fortinet

