Postres, privacidad y la dark web: los españoles temen el robo financiero, pero los hackers quieren las cuentas que usan a diario

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Más de 1 de cada 5 españoles renunciaría a los dulces a cambio de proteger su privacidad online, mientras su identidad digital completa se vende en la dark web por solo $90,00 USD (unos 78 €), revela NordVPN

Con el Día Internacional de la VPN (19 de agosto), una investigación de NordVPN revela hasta qué punto los españoles están expuestos en internet: casi un tercio (29%) reconoce que no podría pasar un día entero sin conectarse y el 39% teme que sus datos personales ya estén circulando online sin su conocimiento. Pero el estudio de la dark web que ha realizado la compañía desvela un desajuste llamativo. Los datos que más preocupan a los españoles no son los que más se comercian, sino los que se venden más baratos.
«La gente suele pensar que el robo de datos es un ataque con drama y dirigido. En realidad, es mucho más normal: la contraseña de tu correo, tu cuenta de Netflix o los datos de tu tarjeta guardados en el navegador. La información en la que apenas piensas es precisamente la más común y la más barata en la dark web, porque es la más fácil de robar», afirma Marijus Briedis, director de tecnología de NordVPN.

Los datos personales ya están a la vista de todos
La preocupación de los españoles no es infundada. Muchos ya han compartido más información personal en internet de la que creen. Más de dos tercios (72%) han revelado su nombre completo y otro 72% su fecha de nacimiento. Otros han publicado su estado civil (57%) o su dirección completa (50%).
Uno de cada cinco ha llegado a compartir sus datos bancarios y más de uno de cada diez ha facilitado su número de identificación fiscal, que puede utilizarse para acceder a información sanitaria y financiera sensible. Algunos reconocen que ha sido un error: el 11% acepta que compartió información personal en internet de la que luego se ha arrepentido.

Lo que realmente se vende: la lista de precios de la dark web
Los datos de NordVPN también muestran cuánto vale la identidad digital de un español y los precios son sorprendentemente asequibles:

● Tarjetas de crédito robadas a un precio medio de $12,00 USD (unos 10 €).
● Documentos de identidad: un pasaporte digital español o un permiso de conducir se vende por un promedio de $33,00 USD (unos 29 €) y un DNI por $34,00 USD (alrededor de 30 €), mientras que un «fullz» (un paquete completo de datos de identidad personal) alcanza los $90,00 USD (aproximadamente 78 €). Los documentos físicos tienen un precio mucho mayor, los pasaportes y DNI españoles auténticos se anuncian por hasta $1.286,00–$1.300,00 USD (entre 1.119 € y 1.131 €).
● Cuentas de correo electrónico: una cuenta española de Office365 se vende por unos $26.90 USD (aproximadamente 23 €), la llave de acceso a la bandeja de entrada de la víctima y, con ella, la posibilidad de restablecer contraseñas en cualquier otro servicio que utilice.
● Cuentas de uso cotidiano: las credenciales de plataformas de streaming como Netflix pueden venderse por menos de $5,00 USD (unos 4 €), mientras que las cuentas de redes sociales oscilan entre $12,00 USD (aproximadamente 10 €) en Telegram y $60,00 USD (unos 52 €) en TikTok.
● El gran negocio está en las finanzas: las cuentas bancarias y de fintech comprometidas alcanzan los precios más altos, con cuentas de Wise vendiéndose por una media de $899,00 USD (alrededor de 782 €) y cuentas de Revolut por más de $1.700,00 USD (aproximadamente 1.479 €).

«Los resultados revelan una paradoja: la gente se preocupa sobre todo por los datos «importantes» como los bancarios, los números de identificación o los historiales médicos, pero los delincuentes suelen ir a por las cuentas del día a día: correo electrónico, streaming y redes sociales. Una sola cuenta de email hackeada, vendida por el precio de una cena, puede acabar en un robo de identidad completo», explica Briedis.

A qué renunciarían los españoles por empezar de cero
La investigación también muestra lo que la privacidad digital vale emocionalmente para los españoles. Al preguntarles a qué renunciarían para que su presencia online fuese borrada por completo, el 30% dejaría de beber alcohol, el 25% renunciaría a los videojuegos y el 22% dejaría de comer dulces y postres. Al mismo tiempo, un 16% renunciaría a la pizza o la pasta y hasta al deporte.
«La ciberseguridad no va de paranoia, sino de hábitos. Contraseñas fuertes y únicas, autenticación multifactor, una VPN en redes públicas y limitar lo que compartes son prácticas sencillas te ponen por delante de la gran mayoría de posibles víctimas, porque los delincuentes siempre van a por la presa más fácil», añade Briedis.

Arriba, imagen cortesía de NordVPN

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