Cómo aprovechar los Fondos de Servicio Universal para fortalecer los sistemas de alerta temprana: lecciones de Tailandia y Argentina

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El terremoto que sacudió la región de Mandalay, en Myanmar, en marzo de 2025 y cuyos temblores se sintieron en Bangkok y en varias provincias de Tailandia marcó un punto de inflexión para el sistema de alertas de desastres del país. En una reunión convocada por el Primer Ministro al día siguiente, se identificó que el sistema de alertas basado en SMS no ofrecía la escala ni la velocidad necesarias para responder a una emergencia de rápida evolución que afectaba a millones de personas

 

Por Kimberly Brown, Head of Mobile for Humanitarian Innovation, GSMA y Barnaby Willitts-King, Research and Policy Director, Mobile for Humanitarian Innovation, GSMA

Como resultado, Tailandia aceleró la transición hacia un sistema de cell broadcast y, en menos de un año, desarrolló la capacidad de enviar alertas a millones de dispositivos compatibles en cuestión de segundos.
Un aspecto clave de esta transición fue la forma en que se financió. Tailandia es uno de los países pioneros a nivel mundial en utilizar su Fondo de Servicio Universal (FSU) para financiar el despliegue de un sistema nacional de alerta temprana basado en cell broadcast. Al mismo tiempo, una historia similar comenzaba a desarrollarse en Argentina, donde el regulador, los operadores de redes móviles y el Gobierno trabajaban conjuntamente para poner en marcha un sistema de alerta temprana mediante cell broadcast, también financiado a través del Fondo de Servicio Universal.
Frente a la ambición impulsada por el Secretario General de las Naciones Unidas de garantizar que todas las personas en el mundo estén protegidas por un sistema de alerta temprana, muchos países enfrentan la financiación como uno de los principales desafíos. Cerca de 100 países cuentan con Fondos de Servicio Universal (FSU) operativos, financiados mediante contribuciones sobre los ingresos del sector de las telecomunicaciones, cuyo objetivo es extender la cobertura a zonas donde el despliegue no es comercialmente viable. Utilizar los Fondos de Servicio Universal para financiar sistemas de alerta temprana complementa su función principal de ampliar la conectividad, al tiempo que contribuye a otros objetivos de interés público, como la preparación frente a desastres.
Cell broadcast es una tecnología móvil altamente eficaz para la emisión de alertas públicas, ya que permite enviar mensajes de emergencia geolocalizados a todos los dispositivos compatibles de forma simultánea, sin congestionar la red ni depender de una base de datos de suscriptores. Sin embargo, su implementación sigue siendo desigual: actualmente, alrededor de 40 países cuentan con sistemas de cell broadcast operativos.
El uso innovador que Tailandia y Argentina han hecho de estos fondos no solo ofrece un modelo para cerrar la brecha de financiación que limita el despliegue del cell broadcast en algunos países, sino que también demuestra que los Fondos de Servicio Universal pueden utilizarse de manera eficiente para financiar un mecanismo nacional con un impacto directo en la protección de la población y la preservación de vidas.

Tailandia: un sistema nacional financiado a través de la Obligación de Servicio Universal (OSU)
Cuando Tailandia decidió acelerar el desarrollo de un sistema de alertas mediante cell broadcast utilizando el Fondo de Servicio Universal, ya contaba con el marco regulatorio necesario. La Ley de Negocios de Telecomunicaciones de Tailandia, modificada en 2019, autorizó expresamente que los fondos de la Obligación de Servicio Universal (OSU) se utilizaran para “misiones de telecomunicaciones relacionadas con la seguridad nacional o el interés público”.
A mediados de 2024, el Gobierno de Tailandia aprobó formalmente el cell broadcast como una actividad elegible para este tipo de financiamiento y, posteriormente, asignó un presupuesto nacional de 1.125 millones de baht tailandeses (aproximadamente 25,5 millones de libras esterlinas) provenientes del fondo de la OSU. Los recursos se distribuyeron en partes iguales entre los operadores de redes móviles del país para cubrir la totalidad de los gastos de capital (CAPEX) asociados al despliegue de los Centros de Difusión Celular (Cell Broadcast Centres o CBC), así como tres años de costos operativos (OPEX).
El sistema estuvo plenamente operativo en septiembre de 2025 y, en enero de 2026, superó con éxito pruebas realizadas a nivel nacional. Desde entonces, ya se han emitido alertas reales por inundaciones e incendios forestales.
Además, las funciones operativas están claramente definidas para mejorar la coordinación y la eficiencia: el Departamento de Prevención y Mitigación de Desastres es la única autoridad facultada para emitir las alertas; la Comisión Nacional de Radiodifusión y Telecomunicaciones (NBTC) administra el fondo de la Obligación de Servicio Universal (OSU); y los operadores de redes móviles gestionan los Centros de Difusión Celular (Cell Broadcast Centres o CBC). Cabe destacar que todos los operadores seleccionaron de forma independiente al mismo proveedor de CBC, un resultado que, de facto, facilitó la coordinación y simplificó la integración del sistema.

Argentina: un diseño colaborativo y un fondo reformado
Argentina, aunque se encuentra en una etapa más temprana que Tailandia en este proceso, también está avanzando hacia la implementación de un sistema de alerta temprana basado en cell broadcast financiado por el FSU. En los últimos años, el regulador de las telecomunicaciones, ENACOM, ha llevado a cabo una auditoría integral para reestructurar el FSU, orientándolo hacia un modelo de financiamiento más eficiente y con mecanismos claros de rendición de cuentas.
El fortalecimiento del sistema de alertas de desastres mediante cell broadcast se convirtió en una prioridad nacional como respuesta al aumento de las inundaciones y los incendios. ENACOM, el Ministerio de Seguridad y los operadores de redes móviles Personal, Claro y Movistar definieron conjuntamente las especificaciones técnicas y operativas, lo que dio lugar a la Resolución 960/2025 y a la firma de acuerdos formales que establecen claramente las responsabilidades de cada parte y el esquema de distribución de costos. En este modelo, el Fondo de Servicio Universal (FSU) financiará los gastos de capital (CAPEX), mientras que los operadores asumirán los costos operativos (OPEX). Se prevé que la licitación pública se lance a mediados de 2026 y que la primera fase de implementación comience durante el año siguiente.

Un camino hacia la cobertura universal
Tailandia y Argentina muestran un conjunto consistente de condiciones habilitantes: contar con un marco legal antes de iniciar la implementación y promover alianzas entre operadores, gobiernos y reguladores para definir claramente las expectativas y responsabilidades de cada actor. En la GSMA estamos compartiendo estas experiencias con otros países que han manifestado interés en replicar este enfoque.
Como parte de nuestro trabajo global en el marco de la iniciativa Early Warnings for All (EW4All), reunimos a operadores, gobiernos, reguladores y organizaciones humanitarias para impulsar sistemas de alerta temprana inclusivos habilitados por tecnologías móviles. Actualmente apoyamos la preparación para la implementación de cell broadcast en las Islas del Pacífico, Nepal, Tanzania, Madagascar y Kenia, donde con frecuencia observamos que la financiación constituye un obstáculo para la puesta en marcha de estos sistemas cuando los presupuestos públicos no alcanzan para cubrirlos. La combinación de financiamiento a través de los FSU y apoyo específico de donantes para los países que aún no están en condiciones de recurrir a estos mecanismos ofrece un camino claro hacia una cobertura universal de cell broadcast.
Invitamos a los actores del ecosistema de EW4All a colaborar para que más países puedan innovar, como ya lo han hecho Tailandia y Argentina. Además, a lo largo de 2026 publicaremos un documento más amplio sobre los distintos modelos de financiación para los sistemas de alerta temprana.
Esta iniciativa es financiada por la Oficina de Asuntos Exteriores, de la Commonwealth y de Desarrollo del Reino Unido (FCDO, por sus siglas en inglés), a través de su cartera de Investigación Global y Desarrollo Tecnológico, y cuenta con el apoyo de la GSMA y sus miembros.

Arriba, foto de Thisisengineering en unsplash

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