Las organizaciones sanitarias de todo el mundo tienen que hacer frente a presupuestos cada vez más ajustados, escasez de personal y un aumento de la demanda impulsado por una población envejecida con un número creciente de dolencias crónicas
Por Maribel Ojeda Jiménez – Directora regional EMEA Mediterráneo en Spectralink Corporation
Dado que la eficiencia y la productividad son los factores que determinan las consideraciones presupuestarias, tanto los centros médicos públicos como los privados recurren cada vez más a las comunicaciones unificadas (CU) para garantizar que los profesionales sanitarios puedan seguir prestando una atención de máxima calidad y obteniendo resultados positivos para los pacientes.
Concretamente, en entornos sanitarios críticos en los que los equipos se comunican desde distintos niveles en entornos a menudo muy grandes y distribuidos, la calidad de voz es un factor diferenciador clave. Una comunicación nítida es clave para que la medicación se administre correctamente, en la dosis adecuada y en el momento oportuno. Los mensajes confusos o parciales que hagan que el personal clínico o de enfermería pueda escuchar mal o perder llamadas críticas no es una opción en un entorno con un ritmo tan rápido.
Como resultado, las soluciones de movilidad empresarial dentro de un entorno de CU tienen un impacto tangible en el personal sanitario, que puede dedicar menos tiempo a tener que volver corriendo a los despachos y escritorios para introducir información en un ordenador de sobremesa y más tiempo a atender a los pacientes. Los informes sugieren que, en un turno medio de 12 horas al día, una enfermera tiene que caminar unos ocho kilómetros entre visitas a la farmacia, comprobación de dosis y actualización de historiales médicos, por lo que el personal sanitario puede ver ocupada una parte importante de su jornada por el tiempo de desplazamientos y tareas administrativas. Al permitir a las ocupadas enfermeras pedir medicamentos a la farmacia directamente desde la cama del paciente, o registrar las horas de tratamiento y las dosis directamente desde sus dispositivos portátiles estén donde estén, el personal sanitario puede dedicar mucho más tiempo a los pacientes, lo que mejora su experiencia general y promueve la confianza.
Algunos hospitales impiden al personal llevar dispositivos móviles a zonas restringidas, como ciertas plantas o farmacias, para proteger datos confidenciales de los pacientes o, más concretamente, para evitar el riesgo de que los pacientes accedan indebidamente a información confidencial. Sin embargo, con dispositivos profesionales que pueden ponerse en modo «bloqueo» mientras no se utilizan, el personal puede llevar su dispositivo consigo durante todo su turno. El cumplimiento automatizado de los flujos de trabajo clínicos obligatorios y la interoperabilidad con las principales plataformas y aplicaciones médicas permiten al personal confirmar la medicación y acceder, actualizar y compartir historiales médicos electrónicos (HCE) e información clínica sin separarse del paciente.
Asegurar que el personal sanitario esté siempre conectado no es solo una estrategia clave para la productividad y la experiencia del paciente, sino que también ayuda a garantizar la seguridad de los profesionales sanitarios. Por desgracia, las agresiones al personal sanitario son desafortunadamente frecuentes y van en aumento, y un alarmante 90 % del personal de emergencias ha denunciado haber experimentado violencia física . Los dispositivos que incorporan alarmas automáticas o sensores de movimiento fáciles de activar, los cuales emiten alertas en caso de caída brusca inesperada seguida de inactividad, garantizan que el personal sanitario pueda realizar su trabajo con tranquilidad y pueden ser incluso herramientas esenciales para enfermeras del ámbito psiquiátrico o trabajadores del turno de noche.
Otro uso importante de las alarmas activadas por sensores está relacionado con la seguridad y el bienestar del paciente: los sistemas que alertan al personal sanitario y a los cuidadores cuando un paciente se ha caído o se mueve inesperadamente hacen posible que los cuidadores intervengan de inmediato cuando se necesita ayuda. Un uso novedoso e interesante de esta tecnología es el que se está haciendo en algunas residencias de ancianos, donde los pacientes con demencia pueden disfrutar de mayor libertad de movimiento sin sobrecargar a los cuidadores, faltos de tiempo, que reciben alertas cuando el paciente se mueve o está en peligro.
En el acelerado entorno sanitario, los dispositivos a menudo se comparten y pasan de un usuario a otro entre turnos, idealmente sin tener que pararse a cargarlos durante mucho tiempo. Por tanto, los dispositivos deben estar siempre cargados y admitir cambios de batería en caliente, lo que significa cambiar la batería sin pérdida de funcionalidad ni tiempo de inactividad del dispositivo. Compartir dispositivos también plantea problemas de seguridad relacionados con la higiene; en concreto, los dispositivos pueden entrar fácilmente en contacto con residuos biológicos. Por ello, es fundamental garantizar que los profesionales sanitarios dispongan de dispositivos que puedan esterilizarse eficazmente sin dañarlos. Del mismo modo, dado que los dispositivos se utilizan en un entorno con mucha actividad, estos deben ser de gama profesional para garantizar que son lo suficientemente robustos y resistentes al agua como para ser empleados en entornos difíciles.
La atención mejorada al paciente depende de que los profesionales sanitarios puedan hacer mejor su trabajo sin tener que preocuparse de apresurarse a sus despachos para rellenar información o tener que hacer varias llamadas para asegurarse de que han recibido las instrucciones adecuadas sobre tratamientos o dosis. Proporcionarles acceso a la información y a canales de comunicación fluidos y claros al alcance de la mano es clave para prestarles apoyo en sus esfuerzos por ofrecer una atención rentable y de máxima calidad, a la vez que se protege la información de los pacientes y la seguridad personal. Una estrategia de CU que incluya una solución de gama profesional puede ayudar a mejorar los resultados, así como la eficacia operativa y el bienestar de los trabajadores.
Arriba, en la foto, Maribel Ojeda Jiménez – Directora regional EMEA Mediterráneo en Spectralink Corporation

