La Comisión ha dado a conocer una serie de acciones destinadas a poner la conectividad de gigabit a disposición de todos los ciudadanos y empresas de toda la UE de aquí a 2030, de acuerdo con los objetivos de la Década Digital de Europa, y a facilitar la transformación del sector de la conectividad en la UE
¿Por qué ha propuesto la Comisión una actualización de la Directiva sobre la reducción de los costes de la banda ancha de 2014?
La Directiva sobre la reducción de los costes de la banda ancha contribuyó a que sirvieran a los hogares de la UE redes de al menos 30 Mbps, que son suficientes para un uso fluido del correo electrónico y la navegación por internet. El porcentaje de hogares servidos por redes de 30 Mbps aumentó del 58 % en 2013 al 90 % en 2021, según el Índice de la Economía y la Sociedad Digitales (DESI) anual.
La Comisión ha propuesto una actualización de las normas teniendo en cuenta las crecientes necesidades de conectividad de los ciudadanos y las empresas y los objetivos de conectividad de la Década Digital de Europa, según los cuales todos los hogares y empresas de la UE deben estar servidos por redes móviles rápidas y de gigabit de aquí a 2030.
Teniendo en cuenta los rápidos avances de las tecnologías digitales, tales como el metaverso, la inteligencia artificial (IA), la computación cuántica y la realidad aumentada y virtual, hacen falta importantes inversiones en redes para adaptarse a las crecientes necesidades de ancho de banda. Sin embargo, la cobertura completa en todos los Estados miembros de las redes de muy alta capacidad o gigabit, incluido el despliegue tanto de la fibra como de redes 5G, sigue enfrentándose a elevados costes de creación de redes y a su lento despliegue.
La revisión de la Directiva sobre la reducción de los costes de la banda ancha puso de manifiesto dificultades persistentes, por ejemplo, la incoherencia en su aplicación a lo largo y lo ancho de la UE y las interpretaciones divergentes de sus disposiciones. El mosaico de normas resultante impide a los operadores aprovechar las economías de escala y pone obstáculos a la inversión transfronteriza, lo que afecta al correcto funcionamiento del mercado interior, especialmente en el caso de las aplicaciones que son transfronterizas de forma inherente, tales como la conducción conectada y autónoma, que exige una disponibilidad generalizada de redes de gigabit. Los problemas encontrados son comunes a la mayoría de los Estados miembros, si no a todos, y requieren una respuesta audaz y uniforme a nivel de la UE.
La propuesta de Ley de Infraestructuras de Gigabit estimulará las inversiones y la creación de redes al atacar los obstáculos persistentes a su despliegue. También simplificará y digitalizará los procedimientos de concesión de permisos y la disponibilidad de información sobre la infraestructura física existente y la obra civil prevista para los operadores que deseen crear redes de gigabit.
La Ley de Infraestructuras de Gigabit también se ajusta al Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas, que entró en vigor en diciembre de 2020 e introdujo una normativa destinada a incentivar las inversiones en redes avanzadas de conectividad.
¿Cómo asegurará la propuesta de Ley de Infraestructuras de Gigabit el rápido despliegue de redes de gigabit?
La propuesta de Ley de Infraestructuras de Gigabit fomentará el despliegue de redes más avanzadas, por ejemplo, fibra y 5G, al simplificar dicho despliegue.
El Reglamento aborda algunas de las grandes dificultades que se oponen al despliegue rápido y eficiente de las redes. Las medidas de la propuesta de Ley de Infraestructuras de Gigabit tienen por objeto:
• Mejorar la coordinación entre sectores: las medidas facilitarán la coordinación del despliegue de infraestructuras físicas, tales como conductos, torres o mástiles, con las obras en otras infraestructuras públicas. Esto ayudará a reducir las molestias para los ciudadanos.
• Racionalizar y acelerar los trámites de concesión de autorizaciones: las medidas facilitarán la solicitud de permisos y reducirán los retrasos en su obtención, al disponer que las autoridades competentes confirmen que la solicitud de permiso está completa en un plazo de quince días a partir de su recibo y al establecer la norma de que las solicitudes de permiso a las que no se dé respuesta en el plazo de cuatro meses se consideren tácitamente aprobadas.
• Adoptar procedimientos plenamente digitales: los operadores podrán encontrar en línea toda la información sobre las infraestructuras existentes y la obra civil prevista. También podrán presentar en línea las solicitudes de permiso.
• Simplificar el despliegue: las medidas harán más fácil para los operadores reutilizar infraestructura pública como conductos o mástiles de electricidad y lugares como las azoteas para instalar infraestructuras de red.
• Prepararse para la innovación: la propuesta de Reglamento exige que todos los edificios nuevos y sometidos a renovaciones importantes, salvo casos justificados, estén preequipados con infraestructuras de fibra y adaptadas a esta.
• Contribuir a la sostenibilidad: las medidas contribuirán a disminuir la huella ambiental de las redes de comunicaciones electrónicas al fomentar la implantación de tecnologías más eficientes desde el punto de vista medioambiental, por ejemplo, fibra y redes 5G. Además, las medidas promueven la reutilización de la infraestructura física existente y una mayor coordinación de la obra civil, reduciendo así las repercusiones de tales obras en el medio ambiente.
¿Cómo aprovecha la propuesta de Ley de Infraestructuras de Gigabit la Recomendación sobre un conjunto de instrumentos de conectividad de 2020?
La propuesta se basa en la Recomendación sobre un conjunto de instrumentos de conectividad, adoptada en septiembre de 2020. Esta Recomendación constituyó una respuesta ágil al aumento de la demanda de conectividad provocado por la pandemia de COVID-19, a fin de reducir el coste del despliegue de redes de gigabit y garantizar el acceso oportuno al espectro radioeléctrico para las redes 5G.
A tal fin, los Estados miembros acordaron en marzo de 2021 39 mejores prácticas, de las cuales 22 consistían en reducir el coste del despliegue, para su inclusión en el conjunto de herramientas de conectividad.
El conjunto de instrumentos de conectividad es un instrumento de Derecho indicativo que deja margen a los Estados miembros para decidir qué mejores prácticas adoptar. Las mejores prácticas propuestas en el conjunto de instrumentos tienen por objeto mejorar el despliegue de redes y el acceso al espectro 5G antes de que sea aplicable la Ley de Infraestructuras de Gigabit.
Sin embargo, la Recomendación sobre un conjunto de instrumentos de conectividad y el correspondiente conjunto de instrumentos no contienen ninguna mejor práctica en relación con la coordinación de la obra civil o la infraestructura en el interior de los edificios, aunque esta última constituye una buena parte del coste del despliegue de redes de muy alta capacidad (calculado entre el 10 y el 15 %) y los operadores de redes de comunicaciones electrónicas consideran que sigue habiendo dificultades en numerosos Estados miembros. Además, algunas hojas de ruta y sus informes de aplicación presentados por los Estados miembros no incorporaron algunas de las mejores prácticas del conjunto de instrumentos de conectividad, tales como la creación de plataformas digitales para la concesión de permisos o la tramitación simultánea de los permisos y los derechos de paso (es decir, el derecho legal a pasar por una ruta específica a través de propiedades pertenecientes a terceros).
La propuesta de Ley de Infraestructuras de Gigabit se basa en estas mejores prácticas y en su aplicación, y se traduce en unos trámites administrativos comunes más rápidos y sencillos y menos costosos en relación con el despliegue de redes de gigabit.
¿Cómo ha consultado la Comisión a las partes interesadas en la revisión de la Directiva sobre la reducción de los costes de la banda ancha?
La Comisión ha llevado a cabo un amplio análisis y ha recabado la contribución de agentes institucionales y del mercado para comprender las dificultades que pesan sobre un rápido despliegue de la conectividad de gigabit. En particular, para la revisión de la Directiva sobre la reducción de los costes de la banda ancha, la Comisión publicó una hoja de ruta para recabar información en junio de 2020, abrió una consulta pública entre diciembre de 2020 y marzo de 2021, organizó dos talleres participativos en línea sobre lo que facilita y obstaculiza el despliegue de redes en enero de 2021 y sobre aspectos institucionales en febrero de 2021, y solicitó el dictamen del Organismo de Reguladores Europeos de las Comunicaciones Electrónicas (ORECE). La Comisión también encargó un estudio que aportase una evaluación retrospectiva y otra prospectiva.
Proyecto de Recomendación sobre el gigabit
¿Por qué ha adoptado la Comisión un nuevo proyecto de Recomendación? ¿Qué ha cambiado desde las Recomendaciones anteriores?
El proyecto de Recomendación sobre el gigabit sustituye a la Recomendación sobre el acceso de próxima generación (2010) y a la Recomendación sobre la no discriminación y la metodología de costes (2013).
Esta actualización es necesaria debido a la evolución de los mercados de telecomunicaciones en la última década, y también lo es para contribuir a la consecución de los objetivos de conectividad consagrados en el programa político de la Década Digital de 2030.
Asimismo, el nuevo proyecto de Recomendación adapta las medidas al Código de las Comunicaciones Electrónicas de la UE, que entró en vigor en 2020. El Código permite a las autoridades nacionales de reglamentación imponer obligaciones de acceso a los operadores que tengan un peso significativo en el mercado. Estas obligaciones suelen incluir disposiciones por las que los operadores afectados tienen que dar a sus competidores un acceso regulado a su red de comunicaciones electrónicas. La Recomendación sobre el gigabit será el nuevo mecanismo de Derecho indicativo que facilitará orientaciones a las autoridades nacionales de reglamentación sobre las condiciones para imponer ese acceso regulado.
Además, el Código introduce el objetivo de estimular las inversiones en redes de muy alta capacidad o gigabit. Por consiguiente, la Recomendación tiene por objeto velar por una aplicación coherente de las disposiciones del Código en materia de acceso y ayudar a las autoridades nacionales de reglamentación y a los agentes del mercado a hacer frente a los considerables retos de los próximos años relacionados con la inversión y el despliegue de redes de muy alta capacidad o gigabit.
¿Qué tipos de medidas se contemplan en el proyecto de Recomendación sobre el gigabit?
El proyecto de Recomendación, que está sujeto al dictamen del ORECE, tiene por objeto apoyar el despliegue de las redes de gigabit, velando por que todos los operadores puedan desempeñar su cometido y tener acceso a la infraestructura de redes existente. A tal efecto, facilita orientaciones actualizadas a las autoridades nacionales de reglamentación sobre la manera de formular las obligaciones de solución de acceso que deben imponerse a los operadores con peso significativo en el mercado, principalmente en el mercado del acceso local al por mayor ofrecido en una ubicación fija [mercado 1 de la Recomendación (UE) 2020/2245]. Se trata de ayudar a las autoridades nacionales de reglamentación a alcanzar un equilibrio entre los intereses legítimos de los operadores que posean infraestructura de redes (por ejemplo, cableado de cobre y fibra, conductos, mástiles) y las condiciones en las que los operadores con un peso significativo en el mercado deben permitir a otros operadores utilizar sus infraestructuras a fin de garantizar la competencia.
Las orientaciones se actualizan en la fase actual de desarrollo de las redes fijas, en la que se están abandonando tecnologías tradicionales, como la del cobre, con respecto a las cuales se ha constatado que los operadores tienen un peso significativo en el mercado.
¿Cómo ha consultado la Comisión a las partes interesadas en la revisión de las Recomendaciones sobre las redes de acceso de nueva generación y sobre la coherencia de las obligaciones de no discriminación y los métodos de cálculo de costes?
Para ayudar a esta revisión, la Comisión ha efectuado un estudio externo y ha recabado la opinión de las partes interesadas mediante una consulta específica y un seminario.
¿Qué relación tienen el proyecto de Recomendación sobre el gigabit y la propuesta de Ley de Infraestructuras de Gigabit?
La nueva Recomendación complementará la propuesta de Ley de Infraestructuras de Gigabit y facilitará la aplicación del Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas. El proyecto de Recomendación tiene por objeto facilitar orientaciones sobre las condiciones de acceso a las redes de los operadores con peso significativo en el mercado, mientras que la propuesta de Reglamente persigue garantizar que todos los operadores tengan acceso a la infraestructura física existente, independientemente de quién sea su propietario.
Ambos conjuntos de medidas contribuirán al despliegue de las redes de gigabit, concretamente mediante el establecimiento de una normativa que remunere las inversiones de forma equitativa y elimine los obstáculos al despliegue de redes.
Al formular las dos iniciativas en paralelo, la Comisión refuerza su complementariedad y coherencia, concretamente en lo que se refiere al acceso a la infraestructura física existente.
¿Cómo contribuyen la propuesta de Ley de Infraestructuras de Gigabit y el proyecto de Recomendación sobre el gigabit a la consecución de los objetivos del Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas?
El Código Europeo de las Comunicaciones Electrónicas, que entró en vigor en diciembre de 2020, modernizó la normativa de la UE en materia de comunicaciones electrónicas. Está pensado para mejorar la conectividad en toda la UE, fomentar la innovación y estimular las inversiones.
La propuesta de Ley de Infraestructuras de Gigabit, al igual que su predecesora, la Directiva sobre la reducción de los costes de la banda ancha, complementa el Código en lo que respecta a las medidas para impulsar el despliegue de redes. Impone obligaciones a los propietarios de infraestructuras físicas, tales como conductos o mástiles, que sirvan para albergar redes de muy alta capacidad, independientemente de su posición en el mercado. El Código impone obligaciones a las empresas con un peso significativo en el mercado y no solo afecta a la infraestructura física, sino también a las redes de comunicaciones electrónicas, tales como los cables de fibra.
El objetivo principal de la Ley de Infraestructuras de Gigabit es eliminar los obstáculos al despliegue de redes, mientras que el Código tiene un conjunto más amplio de objetivos, entre los que figura la protección de la competencia en el mercado. La propuesta de Ley de Infraestructuras de Gigabit también ajusta las medidas al Código. Las medidas propuestas sostienen el despliegue de redes de muy alta capacidad o gigabit, frente a las redes de al menos 30 Mbps, como es el caso de las medidas de la Directiva sobre la reducción de los costes de la banda ancha. De este modo, contribuyen al nuevo objetivo establecido en la Brújula Digital 2030, según la cual todos los hogares europeos deben estar servidos por redes móviles rápidas y de gigabit de aquí a 2030
El proyecto de Recomendación sobre el gigabit ajusta a las disposiciones del Código las orientaciones de la Comisión sobre el acceso regulado a las redes. En particular, refleja el equilibrio alcanzado en el Código entre estimular las inversiones en redes de muy alta capacidad o gigabit y fomentar la competencia. También aporta orientaciones sobre las nuevas herramientas y características normativas introducidas por el Código, por ejemplo, los acuerdos de coinversión, los compromisos reglamentarios, el tratamiento de los operadores exclusivamente mayoristas, la migración a redes más rápidas y el uso de la flexibilidad de precios.
Consulta exploratoria sobre el futuro del sector de la conectividad
¿Cuál es el objetivo de la consulta exploratoria sobre el futuro del sector de la conectividad y las infraestructuras?
Los mercados digitales, y concretamente los mercados de conectividad, se enfrentan a una evolución exponencial de la tecnología y del mercado, por ejemplo, nuevas necesidades de infraestructura, computación en el borde, metaverso, etc. Se prevé que esta evolución tenga una incidencia importante en el modelo de negocio de los proveedores de redes de comunicaciones electrónicas. Estas también afectarán probablemente a todos los consumidores y usuarios finales europeos, incluidas las pymes, que dependen cada vez más del acceso a internet y sus servicios y contenidos.
Por lo tanto, es un momento clave para analizar el sector de las comunicaciones electrónicas y reflexionar sobre su situación actual y cómo será o debería ser en el futuro, teniendo en cuenta la dinámica entre las comunicaciones electrónicas y el segmento de los servicios en línea.
La consulta exploratoria se centra en el futuro del sector de la conectividad y en sus necesidades en materia de infraestructuras. Analiza la evolución tecnológica y del mercado, incluida su incidencia en las redes y modelos de negocio futuros en relación con las comunicaciones electrónicas; los consumidores, las barreras en el mercado único, el espectro, los tipos de infraestructuras y el importe de las inversiones necesarias en los próximos años, etc. Esta consulta exploratoria tiene por objeto abrir el debate para mantener un diálogo más completo con todas las partes interesadas y recoger nuevos datos.
La consulta exploratoria también aborda la posible necesidad de que todas las partes que se beneficien de la transformación digital contribuyan de manera equitativa a las inversiones necesarias. Se trata de una cuestión compleja que requiere una comprensión exhaustiva de los hechos y cifras subyacentes.
Partiendo de las conclusiones de la consulta, la Comisión estudiará cómo darle curso de la forma más adecuada. La Comisión está firmemente decidida a preservar una internet neutral y abierta.
¿Cómo contribuirá esta consulta a la cuestión de la posible necesidad de una contribución equitativa y proporcional de los proveedores de contenidos a los costes de las redes?
Europa necesita aumentar las inversiones en favor de redes más modernas y resilientes en toda la UE. La consulta exploratoria tiene por objeto determinar los tipos de infraestructuras y el volumen de inversiones que Europa necesita para mantenerse en cabeza en materia de avances tecnológicos transformadores y liderar la transformación digital en los próximos años. La consulta también recaba la opinión de las partes interesadas sobre la manera de velar por que las inversiones necesarias para desplegar tales infraestructuras puedan movilizarse oportunamente en toda la Unión.
A este respecto, la consulta exploratoria también aborda la posible necesidad de que todas las partes que se beneficien de la transformación digital contribuyan de manera equitativa a las inversiones necesarias. Se trata de una cuestión compleja que requiere una comprensión exhaustiva de los hechos y cifras subyacentes.
La Declaración sobre los Derechos y Principios Digitales indica lo siguiente: «Todos los agentes del mercado que se benefician de la transformación digital deben asumir sus responsabilidades sociales y realizar una contribución justa y proporcionada a los bienes, servicios e infraestructuras públicos, en beneficio de todos los europeos».
La Comisión ha entablado un diálogo abierto e invita a todas las partes interesadas a participar en la consulta exploratoria.
Arriba, en la foto, edificio Berlaymont, sede de la Comisiòn Europea / Fotógrafo: Xavier Lejeune / Imagen cortesía de la CE

